03
May

Plástico omnipresente

Te reto. Piensa en algo que no esté elaborado a base de cualquier tipo de plástico. Te ha costado, ¿Verdad?
Es sorprendente como, si miras a tu alrededor, no encontraras nada que no lleve algo de plástico. Es hora de hacer una reflexión acerca de este hito y empezar a reducir el uso de los mismos, y de los que no podamos prescindir, procurar reutilizarlos hasta el final de su vida útil.

Se denomina plástico a materiales constituidos por una variedad de compuestos orgánicos, sintéticos o semisintéticos, que tienen la propiedad de ser maleables y por tanto pueden ser moldeados en objetos sólidos de diversas formas. Los plásticos derivados de petroquímicos son de fácil fabricación y sus costos son muy bajos. Los desechos plásticos no son susceptibles de asimilarse de nuevo en la naturaleza. Debido a esto, se ha establecido el reciclado de los productos de plástico, lo que consiste básicamente en recolectarlos, limpiarlos, seleccionarlos por tipo de material y fundirlos de nuevo para su uso como materia prima adicional, alternativa o sustituta, para el moldeado de otros productos.

Siempre nos han enseñado las 3R: reducir, reciclar, reutilizar. El problema es que ya estamos muy cerca del punto de no retorno en nuestro planeta. A día de hoy prima más REDUCIR, se debería reutilizar todo lo que se pueda y se debería reciclar lo estrictamente necesario.

Dicho esto, hay que diferenciar los distintos tipos de plástico, para ello me voy a apoyar de una web que ofrece una información muy completa y sencilla:
http://www.inoquos.com/blog/2018/01/siete-tipos-de-plastico-y-lo-que-debes-saber-sobre-ellos
En resumen: Los plásticos se dividen en un sistema de clasificación llamado Código de Identificación de la Resina, que es el número colocado en la parte inferior de la mayoría de las botellas de plástico y contenedores de alimentos. Describe el tipo de resina de plástico utilizada para hacer dicha botella. Los plásticos más tóxicos son #7, #3, #6, mientras que los que podrían ser más seguros incluyen #1, #2, #4, y el #5.

Todo esto está muy bien pero, a nivel personal, ¿Qué puedo hacer yo como individuo para reducir el impacto que mis residuos plásticos crean en el medio ambiente? Veamos como en cada aspecto cotidiano es posible, prácticamente, no usar ningún tipo de plástico.

  • Al lavarte los dientes por la mañana, puedes usar un cepillo de dientes hecho a base de semilla de aguacate o de bambú. La pasta de dientes, igualmente hay unas orgánicas, a base de aceites esenciales, pero otro día hablaremos de los productos “orgánicos”, de baja huella ecológica y de proximidad.
  • El café puedes comprarlo a granel ya molido o molerlo en casa. Hay cafeteras de cápsulas que utilizan aluminio en lugar de plástico, no es tan grave, pero igualmente generan demasiado desperdicio para nada mas un café. También hay leche orgánica que se comercializa en botellas de vidrio. (Revisar que cumple todas las medidas higiénicas y sanitarias pertinentes). Siguiendo con el tema café, si te lo tomas en la oficina o lo pides para llevar, utiliza tu propia taza o termo. Muchas cafeterías ya tienen disponibles vasos de papel reciclado o de fácil retorno a la naturaleza, sin embargo, mejor generar menos residuo, ¿no? Venden también unas pajitas (popotes) metálicos que puedes llevar contigo a cualquier sitio, así como hechas de bambú y semillas de aguacate.
  • Si te llevas la comida al trabajo, puedes hacerlo en tuppers de vidrio (para que cierre herméticamente lleva plástico). Si pides comida para llevar y vas tú personalmente a recogerla, puedes pedir que te la pongan en tus tuppers o, de lo contrario, invitar a la empresa a que utilice contenedores biodegradables (poco a poco se irá concienciando a toda la sociedad). Evidentemente, el agua o bebida que vayas a consumir durante el día, mejor en botella de vidrio.
  • En cuanto al material de oficina, procura siempre reciclar lo que puedas. En este aspecto creo que sí se ha creado bastante conciencia. Si utilizas impresora, mejor que sea láser, pero si no, procura rellenar los cartuchos que ya tienes. Aunque ya sabes que mejor sin imprimir. La tecnología ayuda mucho con éste tema.
  • En el supermercado, lleva tus bolsas, pero no sólo para el almacenamiento final. Cuando compres frutas y verduras también. Existen unas bolsas de malla (parecidas a las mallas de las naranjas) que tienen hasta cierre y que permite la conservación de manera óptima del producto en el interior. Cuando vayas a la carnicería o pescadería puedes pedir que te pongan tu carne en tuppers también. Todo lo que puedas comprar sin envase, o llevando tú tu propio envase, contribuirá a la causa.
  • Cuando comas en tu casa, procura usar vajilla que no sea de plástico y las servilletas de tela. Otro día hablaremos de ello, pero más vale lavar tela con el detergente adecuado, que cargarnos el planeta.
  • En España y unos cuantos países, el agua de grifo es apta para el consumo, lo que permite con mucha facilidad, reducir el uso de plástico para agua embotellada. Si no es tu caso, existen varias maneras de hacer el agua que sale del grifo potable; por ejemplo, instalar un suavizador en la entrada de agua general de tu casa, filtros en cada uno de los grifos, controladores de polaridad, etc. (hay varios modelos que tienen distintas funciones, informarse bien acerca de cual se va a instalar, su funcionamiento y mantenimiento).
  • También existen los champús, geles y jabones en general en pastilla, lo que evita el envase de plástico. Los detergentes y suavizantes también los puedes encontrar en este formato, e incluso hacerlos tú mismo a base de materiales naturales.
  • En el cine también puedes poner tu granito de arena, llevándote tu termo y tu tupper o bowl, para que no tengan que utilizar los suyos hechos de papel plástico. Piensa nada más en cuántas personas hay en la sala y saca un cálculo rápido de cuántos cubiletes y cuantos vasos con tapa y pajita se van a usar nada más una vez y luego van a ir a la basura. Llorarás.

En resumen, en un día solamente hemos usado el plástico correspondiente al cierre del tupper de vidrio y algún envase que no hemos podido evitar de ninguna manera, pero que podemos volver a utilizar para guardar otra cosa.

Para terminar, comparto la reflexión de una amiga muy cercana, profesora de inglés de primaria en un colegio de Cancún, recuerda, el cambio está en cada uno:

“Me llena de orgullo ser parte de una comunidad escolar que se ocupa en tomar acciones en pro de la conservación de nuestro planeta. Se dice fácil, pero cambiar requiere de mucho esfuerzo. Este trabajo en equipo es realmente gratificante! En esta ocasión, nos tocó lavar los platos, vasos y tenedores del festejo del día del niño del salón de Mateo. Nuestro equipo de mamás es el mejor! La actitud se refleja en los niños! Hice el ejercicio con mis alumnos… Saquemos números niños! Si somos 25 en un salón, son 25 pasteles con 30 platos (aprox. Porque siempre quieren compartir con niños y/o maestras de otros salones), 30 tenedores y cucharas. Son 750 platos y 750 cubiertos de UN sólo salón, de un sólo grado, de una sola escuela, de una sola ciudad, de un sólo estado, de un sólo país. Los ojos se les pusieron grandes! Se vuelven más conscientes de su entorno, se saben importantes porque saben que lo que hacen es importante, lavar un plato y un cubierto se siente diferente, crecen.
Soy de la idea de que no nos debemos estresar por lo que no está en nuestro alcance, pero sí tenemos la obligación y compromiso de trabajar por lo que SÍ podemos y hacer una diferencia. Nuestro lema… El poder de UNO! Y cómo programa de 12 pasos… SÓLO POR HOY! ” Liliam Dominguez