22
Mar

Ser sostenible es incómodo.

Pues sí, como lo oyes. Nadie nace sabiendo ser sostenible, pero sí práctico. Estamos hartos de escuchar que como no hagamos algo contra el cambio climático, llegaremos al punto de no retorno en el año 2035. Pero, ¿estamos preparados para cambiar nuestro estilo de vida por completo a favor de nuestro planeta? La respuesta es NO, pero no debería ser así.

Seamos sinceros, ser sostenible al 100% no es sólo difícil, es incómodo. Lo ideal sería irnos a vivir a un bosque, desnudos y alimentarnos a base de lo que nos de el entorno. Obviamente sin poder utilizar el fuego absolutamente para nada (recordemos que el fuego marcó un hito en la evolución humana, así como la agricultura y la domesticación de animales). Hoy en día estamos demasiado desarrollados como para volver a la época de la cavernas, sin embargo sí sería posible llegar a vidas de impacto 0.

En este manifiesto vamos a analizar cada una de nuestras acciones cotidianas. Veremos como sí es posible vivir y cuidar de nuestro planeta al mismo tiempo. Evidentemente tendremos que sacrificar parte de nuestro bienestar actual, pero debemos verlo como inversión a futuro; o como pago de la deuda que hemos adquirido durante todos estos años de contaminación gratuita. La revolución industrial fue otro hito en la evolución humana; gracias a ella tenemos la producción en serie, entre otras muchas cosas; pero también fue el detonante del agujero de la capa de ozono.

No debemos de arrepentirnos de todo lo que ha pasado hasta ahora, porque gracias a ello hemos llegado donde estamos. Sin embargo sí deberíamos de pensar que igual se tendrían que haber hecho las cosas de manera diferente, pero cada uno actúa lo mejor que puede en cada momento, o por lo menos debería. Si no vas a hacer algo poniendo el 100% de tu empeño en que salga de manera óptima, mejor que se quede sin hacer.

Los arquitectos y urbanistas tenemos como deber moral construir ciudades sostenibles, la verdadera misión es mejorar la vida de las personas y trabajar por y para el 100% de la población. Debemos tener empatía y ponernos en el lugar del otro, para detectar deficiencias y poner soluciones. En las ciudades pasa todo, son el escenario de nuestras vidas y como tal deben adaptarse a la manera de vivir de cada momento; y en este momento, debe cambiar para salvar nuestro planeta.